Los nudos de la maternidad desde el arte contemporáneo

Criticar, desmontar, poner en crisis, explorar los nudos. Esto es lo que el arte contemporáneo busca hoy al abordar la maternidad, el “maternar”, a la que no consideran una identidad idílica, sino “una acción de lucha a contracorriente en una sociedad capitalista y patriarcal”.

Por: Redacción
2021-05-10

 

 

Las investigadoras y curadoras Helena Chávez Mac Gregor y Alejandra Labastida Escalante concluyen lo anterior tras cuatro años de analizar las obras de arte producidas sobre este tema, en su mayoría por mujeres y madres, de 2000 a la fecha.

“No buscamos ver cómo el arte representa a la maternidad, sino cómo se trabaja en el arte lo que supone la maternidad en el mundo contemporáneo”, explica Chávez Mac Gregor en entrevista con Excélsior.

“La figura de la madre en la historia del arte siempre ha estado presente, pero desde una versión romantizada, idealizada y neutralizada. Nos interesaba saber cómo se estaba planteando ahora”, agrega Labastida Escalante en entrevista por separado.

Ambas especialistas coinciden en que el sentir de la treintena de artistas de diversos países, sobre todo hispanoamericanos, con las que han reflexionado sobre la figura de la madre y la maternidad se puede resumir en una frase. “Amo a mi hijo, pero odio ser madre, porque no hay una estructura de colaboración; maternar es un problema político y social”.

Doctora en Filosofía por la UNAM y maestra en Teoría del Arte Contemporáneo por la Universidad Autónoma de Barcelona, Helena Chávez afirma que las creadoras no plantean una celebración a la maternidad, “sino poner en crisis lo que supone ser madre en un mundo donde el trabajo de cuidado no está reconocido, donde hay una violencia atroz, donde está negada la sexualidad de las madres y el proceso económico es complejo.

“Hemos apostado por el concepto de maternar como un estado que no está condicionado por un género. Maternar es una acción de cuidado, sostenimiento y crianza que realizan madres, abuelas, amigas y también padres. No es el lugar del sacrificio o el empoderamiento femenino, sino de las luchas contra las injusticias; es como un centro neurálgico para elaborar diversas críticas al sistema”, indica.

La investigadora de Estéticas de la UNAM destaca que “el arte es un lugar muy complejo históricamente hablando, muy patriarcal, hecho por y para hombres, en el que las mujeres no han tenido un lugar muy contundente y donde además muchas de ellas han tenido que renunciar a la maternidad, porque no es compatible”.

Por su parte, la historiadora y escritora Alejandra Labastida dice que “fue difícil encontrar a una artista que abordara la maternidad sin pasar por la experiencia; la gran mayoría de las creadoras que lo tocan son madres, esto no pasa con otros temas, eso habla de su dificultad”.

Dice que la separación entre el trabajo reproductivo y el productivo aparece mucho en las obras de arte, éste se ha convertido en un concepto disruptivo. “Las artistas desmontan la idea de la maternidad y evidencian la presión social y emocional que sufren muchas mujeres”.

La ganadora del Akbank Sanat International Curatorial Competition en Estambul detalla otros temas de los que se ocupan son: el manejo del dolor para controlar el cuerpo de la mujer, el nido vacío, juegos con humor que hacen críticas institucionales, la industria de la fertilidad y los vientres subrogados, la custodia, las esterilizaciones forzadas, la violencia, el derecho al aborto y las madres activistas que buscan justicia para sus hijos.

Ambas curadoras coinciden en que la pandemia puso a las madres en un quiebre, pues el peso del cuidado de los hijos y de la casa, de la educación y la salud, ha recaído en ellas. “Es un tema  que ni siquiera se ha hablado públicamente, qué implica estar encerradas en casa un año con niños, trabajando y sin estructuras de cuidado social. Creo que es un momento crucial no para celebrar a las madres, sino para reivindicar el trabajo hecho”, dice Chávez Mac Gregor.

Concluye que “no se puede ser madre sola, necesitas una red de ayuda y apoyos estatales, institucionales y afectivos”.

Maternar y reflexionar

Helena Chávez y Alejandra Labastida preparan, tras esta larga investigación, la muestra Maternar. Entre el síndrome de Estocolmo y los actos de producción, integrada por obras de 30 artistas de distintas edades, que se exhibirá en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) a partir de noviembre próximo.

“El título de la exposición incluye el síndrome de Estocolmo, porque hablamos un poco de cómo es esta situación; la maternidad está envuelta en una visión romántica, pero en realidad te enamoras de tu secuestrador.

“Éste no es el niño, sino el sistema que se sostiene sobre un trabajo de reproducción casi esclavo, que no es valorado ni remunerado y te saca del mercado”, explica Labastida.

Entre los artistas que aportan obra destacan la mexicana Mónica Mayer, con su serie Maternidades secuestradas (2012), María Ruido, Carlos Amorales, Adriana de la Rosa, Natalia Iguiñiz, Nuria Güell y el Colectivo NoSinMiPermiso, entre otros.



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